Fantasía solar

¡Hola a Tod@s!

Presentamos los detalles de la exposición “Fantasía solar“, por parte de la artista Celeste Lomelí. Exhibida en el Museo de los Conspiradores en la ciudad de Querétaro. Te invitamos a visitar la exposición.

Exposición Fantasía solar

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En un mundo que a veces avanza más rápido de lo que podemos sentir, Celeste imagina un futuro distinto: uno donde la luz vuelve a tener el último reflejo, la naturaleza recupera el centro y la tecnología deja de competir con la vida para ponerse a su servicio. A ese lugar lo llama Fantasía Solar.

En sus pinturas, la hoja de oro no es adorno: es lenguaje que señala lo sagrado, el planeta, la ecología, lo vivo que insiste en crecer y marca lo que debemos cuidar.

La luz dorada subraya lo esencial, y lo que aún nos sostiene.

Para Celeste, la pintura no es solo un lienzo; es una forma de anticipar el daño antes de que ocurra. Cree que el arte puede advertir, orientar y recordar aquello que podría desaparecer. Su obra no ilustra un desastre, lo previene. Cada cuadro abre una puerta hacia un futuro donde lo verde vuelve a ganar y donde aún estamos a tiempo.

Su universo mezcla influencias victorianas, invernaderos llenos de flores y la estética solarpunk: ciudades cubiertas de verde, insectos con alas biomiméticas y energía limpia. Robots e inteligencias artificiales que invitan a niños y a quienes creen que ya no lo son, a volver a mirar el mundo natural, a tocarlo, olerlo y explorarlo una vez más. En Fantasía Solar, la tecnología es un puente hacia la vida.

Tal vez por eso tanta gente se detiene un momento más frente a su obra. Porque en nuestra memoria aún vive esa etapa en la que creíamos que podíamos volar sobre un insecto o conversar con un robot amable. Sus cuadros reavivan esa parte silenciosa pero viva que la adultez a veces olvida.

Hoy celebramos Fantasía Solar a través de Celeste, quien entendió desde su primer lienzo que antes de ser una gran artista hay que ser una gran persona, ella lo es.

La artista pinta futuros posibles, no utopías ingenuas. Lo dice mejor que nadie: “La verdadera utopía es creer que no podemos lograrlo”. Y mientras la escuchaba contarme su historia, entendí algo simple: Celeste no pinta mundos imposibles, pinta los mundos que necesitamos aprender a merecer.

Y por eso, gracias.

R. Azarcoya